domingo, 25 de marzo de 2012

Decepción, impotencia...

Se descontroló. Nadie sabía lo que hacía. Perdimos el mando de la situación. Decepción, llanto y más decepción. Me dolió mucho ver así a los que yo más quiero, saber que se había arruinado todo en un momento y que nadie disfrutaba. Uno estaba en el suelo, otro lloraba, otro tirado encima de una mesa, otro vomitando en un banco... Intenté hacer algo, pero solo supe empeorarlo. Lo reconozco, soy una mierda que no sabe cuidar ni de sus propios amigos... Una puta mierda.

No hay comentarios:

Publicar un comentario